Katia Thebault

¿Quién soy?

Mi labor, mi aportación como terapeuta Gestalt consiste en caminar al lado de quien está pasando por un momento difícil de su camino, hasta que llegue, fortalecido/a, empoderado/a a un lugar seguro, fértil, y amoroso, donde poder desplegar sus alas y vivir la mejor versión posible de su vida.
Con 30 años, atravesé una profunda crisis vital.

A pesar de mi juventud, me encontraba agotada, sin fuerzas. Ningún problema de salud justificaba este estado de debilidad y desaliento.

Sólo sabía que no podía más, que mi día a día ya no tenía ningún sentido, que tenía que hacer un cambio profesional, personal, pero no sabía hacia dónde dirigirme, nada me atraía, es más, me di cuenta que realmente no sabía nada de mí.

Vi que hasta entonces, me había dedicado a detectar lo que se esperaba de mí, y había puesto todos mis esfuerzos en darlo. Y con bastante buenos resultados. Pero esta manera de funcionar, ya no era posible, me lo decía mi cuerpo, y mi estado de ánimo. Me había forjado un carácter, una identidad, un avatar que ahora me era perjudicial… Pero ¿quién vive detrás de la máscara?

Descubrí con gran asomo que en realidad, no me conocía, no sabía quién vivía dentro de este cuerpo. Hasta este punto me había desconectado de mi esencia, de mis necesidades, de quien era… Me había convertido en una apariencia, una máquina de ejecutar y complacer.

Mi recorrido profesional

La providencia, y la intuición me llevaron a descubrir y formarme simultáneamente en terapia Gestalt, constelaciones familiares y sistémicas, PNL. Encontré las respuestas que buscaba, y pude reconectar conmigo misma, conocerme, atenderme, sanar heridas, crear nuevas relaciones enriquecedoras, sanas y nutritivas, así como descubrir lo que en realidad siempre fue mi vocación de la mano de excelentes terapeutas y maestros/as como Mireia Darder, Joan Garriga, Ana Bernaldez, Francisco Sánchez, Marcelo Antoni, Sergi Forgas, entre muchos otros.

Más de 20 años después, a estas alturas de mi vida, desde la madurez soy yo quien acompaña a otras personas durante un tiempo en sus vidas, transmitiendo aquello que recibí, honrando mis padres y mis maestros, siendo feliz, haciendo algo bueno con mi vida.
Ahora, extiendo mi mano hacia ti, y te invito a iniciar tu nueva etapa… Porque hoy, es el primer día del resto de tu vida.

Terapia de pareja

En una relación de pareja, atravesamos diversas etapas que pueden ir desde las más suaves y revitalizantes hasta las más difíciles y desestabilizadoras. En la terapia de pareja, encontramos un espacio de creación, nutrición y tranquilidad dentro de nuestra relación, todo ello mientras somos acompañados, apoyados y guiados, sin juicios.

La terapia de pareja nos interpela, nos hace reflexionar sobre nuestros mecanismos, antiguos patrones repetitivos, ajustes tóxicos o construcciones emocionales aprendidas con nuestros padres, relaciones previas y la cultura de la que venimos, así como la que nos rodea hoy en día.

La pareja es uno de los pilares de nuestras vidas. Por lo tanto, es importante saber manejar los momentos de crisis para, en primer lugar, detener las hostilidades y aprender a amarnos de manera diferente, de modo que los miembros de la pareja se sientan en paz, confiados, libres de ser quienes son y puedan seguir evolucionando y floreciendo.

Terapia de pareja

Importante: Una sesión de terapia de pareja no es un tribunal donde se juzga quién tiene razón y quién está equivocado. Es un espacio seguro, íntimo, benevolente y precisamente sin juicios, ya que el terapeuta permanece equidistante entre los dos miembros de la pareja. No se trata de tomar partido, sino de cuidar de la relación, del vínculo y de sus miembros, por supuesto.

Tampoco es un ring de boxeo, no venimos a pelear frente a un árbitro. Venimos abiertos, listos para escucharnos, entendernos, realizar cada uno su introspección para comprender bien lo que nos sucede y co-crear una relación más madura y saludable. Ambos miembros de la pareja deben estar sinceramente de acuerdo en asistir a las sesiones. Y la buena noticia es que, si habéis decidido hacer terapia de pareja, ya estáis en el camino de la solución. ¡Bravo! ¡Demos juntos los próximos pasos!

¿Preguntas, dudas, necesitáis más información? Estoy aquí.

Constelación familiar

Constelación familiar

Una constelación familiar o sistémica es una herramienta terapéutica rápida y potente, presentada hace unos 30 años por el psicoterapeuta alemán Bert Hellinger.
Viene de la integración de los conceptos de fenomenología de Edmund Husserl, lo transgeneracional, aportación que debemos a Ivan Borzormenyi-Naguy y la escultura familiar de Virginia Satir.

Estamos todos profundamente vinculados a nuestro sistema familiar, las personas relevantes de nuestra historia, como los padres, abuelos, hermanos, parejas, hijos, compañeros de trabajo, jefes, etc.
Aquellos lazos poderosos pueden nutrirnos e impulsarnos con fuerza en la vida, pero pueden también provocar bloqueos, ataduras, dificultades, patrones de conductas insanos, sin que seamos conscientes de su origen.
A través de una representación en el espacio de nuestras dinámicas relacionales, tomamos consciencia de nuestras implicaciones profundas, lealtades involuntarias, y sus repercusiones en nuestra vida.

Podemos entonces restablecer un orden, un equilibrio relacional que nos enfoca hacia un mayor bienestar individual, con nuestras parejas, nuestro entorno y de forma general en nuestra vida.
Las constelaciones nos aportan una visión nueva de quienes somos, de nuestro lugar en el mundo, nuestra forma de amar y relacionarnos, añadiendo una noción transpersonal a nuestra experiencia vital. Descubrimos que somos más que el “Yo” con que nos identificamos, sino que somos también parte de alma familiar y grupal cuyo poder va más allá de lo que podemos imaginar.

Esta técnica es muy potente cuando se desarrolla de forma grupal, pero es posible aplicarla también en sesiones individuales.

¿En qué casos o circunstancias recurrir a una constelación?

  • Conflictos con la pareja o dificultad para estar en una relación
  • Conflictos familiares
  • Autoconocimiento
  • Crisis, cambio o conflictos en el ámbito profesional
  • Apatía vital, ansiedad, depresión
  • En complemento de un proceso de terapia individual
  • Integración de procesos o vivencias traumáticas.

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Terapia Gestalt

El sufrimiento que nos impulsa a buscar un terapeuta Gestalt es, en última instancia, el punto de partida de un camino hacia el autoconocimiento, una especie de «búsqueda del tesoro» que nos lleva a conocernos más a fondo, desbloquear antiguas barreras que nos frenan en nuestra vida actual y afectan nuestras relaciones.

El terapeuta Gestalt se centra en la fenomenología, es decir, en lo que está sucediendo aquí y ahora, durante la sesión. Porque hoy somos el resultado de nuestros aprendizajes de ayer… Todo está aquí, ahora.

Durante una sesión de terapia, soy testigo, acompañante, espejo, que, sin juzgar y con extrema benevolencia, ayudará a la persona a tomar conciencia de su forma de funcionar, iluminará los «puntos ciegos» de su personalidad. Me refiero a aquellos aspectos de nosotros mismos que nos cuesta ver, aceptar, ser responsables de ellos, y no más culpables o víctimas impotentes.

Terapia Gestalt

De esta manera, logramos reapropiarnos de nuestra integridad, «recolocar las piezas» de nuestro ser, sentirnos más capaces y dueños de nuevos recursos y herramientas que, al final, siempre han estado ahí, en nosotros, pero de cuya existencia éramos ignorantes.

La Terapia Gestalt forma parte de las llamadas terapias humanistas, es decir, considera al individuo como un todo que integra cuerpo, emociones y pensamientos.

Desde esta nueva mirada hacia uno mismo y hacia los demás, desde esta nueva forma de sentirse y experimentarse, surge una transformación, una liberación, una mejor relación con uno mismo, una experiencia de vida más amplia, más rica, más saludable, con nuevas posibilidades en todos los ámbitos: vida afectiva, profesional, familiar.

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