Duelos, pérdidas y rupturas

Duelos, pérdidas y rupturas

Todos en algún momento de nuestra vida pasamos por algún tránsito en nuestra vida donde perdemos a algún ser querido, bien sea por fallecimiento o separación de ésta. Sin duda estos son de los momentos más duros que un ser humano puede pasar, yo mismo he experimentado este dolor tan profundo tanto en una muerte de un ser cercano como en separaciones de pareja.

Considero que en estos graves momentos la ayuda de un profesional que pueda acompañarte a transitar por este dolor es fundamental ya no solo por los conocimientos que este profesional pueda tener sino por la experiencia de éste en sus propias vivencias personales pueden ayudar a la persona a poder avanzar de su experiencia de dolor.

Las etapas del duelo

Comprender que este dolor tiene una evolución y un proceso hace que el duelo tenga sentido y comprensión y no nos engañemos a la hora de poder encararlo para poder transitarlo y después salir de él. Quizá un breve repaso de cuales son estas etapas pueda ayudarte a saber dónde puedes encontrarte.

Negación es la primera etapa y normalmente no queremos aceptar consciente o inconscientemente la ruptura o la muerte del ser al que queremos, nos negamos a aceptar que aquella persona tan importante simplemente ya no estará o no de la forma en que queremos.

La segunda etapa es la rabia, pues necesitamos poder darnos el permiso a poder enfadarnos por no tener a nuestro lado a la persona amada o incluso poder enfadarnos con nosotros mismos por los errores cometidos.

Negociación es cuando transitamos entre la rabia y la tristeza, que es la cuarta etapa, la negociación es el proceso de cambio y transformación a la tristeza que es cuando aparece todo el dolor no expresado, guardado, almacenado en la persona la cual quizá nunca se atrevió a expresar por miedo, temor etc. A menudo nos confundimos entre sufrimiento y dolor y son muy diferentes la tristeza y el dolor desaparecen al ser expresados, quizá necesiten un tiempo para ello, sin embargo no es cierto que no desaparezcan nunca, desaparecerán cuando hayan sido totalmente expresados, no ocurre lo mismo con el sufrimiento pues éste es más un concepto mental el cual nos hace y nos hacemos daño recordando situaciones dónde algo nos dolió o no expresamos recordando situaciones inconclusas que quizá nunca podrán solventarse de pasado pero haciéndonos daño desde el presente generando enfado, rabia, sufrimiento y culpa.

La última etapa es la aceptación, y para mi la aceptación es auto-responsabilidad, me hago cargo de lo que ha ocurrido, me hago cargo de lo que he hecho o de lo que he dicho, acepto lo que ocurrió, acepto la marcha de la persona etc. Es la etapa de la libertad del darnos permiso a ser felices y al perdón hacía nosotros mismos de haberlo hecho como mejor supimos.