Terapia de pareja

Para mi la pareja siempre fue un lugar de dificultad, no hay nada que nos haga cuestionarnos tanto como el mundo de la pareja donde podamos perdernos tanto a nosotros mismos, sin embargo a la vez puede ser un espacio de creación, de nutrición y de tranquilidad cuando estamos bien.
En mi opinión no hay nada más amoroso que cuando hemos creado un espacio de confianza y recogida en la pareja, aunque también pueda ser algo destructivo, tóxico, amenazante y triste cuando no estamos a gusto dentro de ella.

La Terapia de Pareja nos cuestiona, no hace reflexionar sobre nuestros mecanismos, viejos patrones repetitivos, ajustes tóxicos o andamiajes emocionales construidos desde nuestra propia pareja de origen, nuestros padres y también las viejas huellas de anteriores relaciones.

Aunque difícil todo esto se puede desmoronar y volver a construir desde otro lugar más sano , más amoroso. Una vez escuché a una maestra decir que cuando vienen a consulta una pareja es porque está en crisis (no todas) sin embargo nos matizó algo muy importante, que lo que realmente estaba mal o en crisis era lo anterior, es decir lo que ocurría antes de venir a consulta ya que si una pareja se atreve a venir a terapia es porque aún hay una esperanza, una voluntad o unas ganas de cambiar las cosas, si algo puede arreglarse, si algo puede cambiarse es sin duda desde la terapia por ello la pareja no viene en crisis, la crisis era lo anterior ahora hay una oportunidad a algo nuevo. Arriesguémonos.