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Una vez le pregunté a una persona a la que amé profundamente que qué le ocurría para que no pudiera parar, qué le pasaba que no podía frenar? pues llenaba su agenda repleta de actividades y de encuentros; me sorprendió mucho su respuesta “si paro me viene muchísima tristeza”. Su respuesta tenía mucho sentido, algo de lo que dijo también me resonó de mí; esto es lo que hacemos las personas de manera continua y de forma inconsciente. Nos da miedo a pararnos y sentir lo que nos pasa.

El mes de agosto o el periodo vacacional es para mí siempre un encuentro conmigo mismo fuera de la compulsividad de mi trabajo y de mis quehaceres cotidianos, es un encuentro conmigo donde los estímulos externos cesan; pero a la vez los temas pendientes o como definimos los gestaltistas “gestalts inconclusas” aparecen en esta época; aquello que hay en nuestro interior que no queremos ver o sentir aparece cuando por fin en vacaciones nos paramos.

Inquietud, insatisfacción o tristeza aparecen en esta época y es bueno dejar que aparezcan y observar que pasan con estos sentimientos que afloran. Por ejemplo, para mí este año ha sido un año de duelos y pérdidas, en Octubre murió mi padre y esta año 2.016 ha sido un año de pérdidas, donde dejé mi anterior trabajo y perdí algunos grandes amigos que estuvieron durante muchos años a mi lado.

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Ahora cuando me paro y observo que me ocurre me doy cuenta que siento mucho dolor y tristeza por estas personas tan queridas que ya no están en mi vida y siento la depresión que esa tristeza deja en mí, mi cuerpo está desenergetizado, apático, cansado y desanimado, todo ello aparece ahora que por fin me paré.

Sin embargo ¿quiere esto decir que estoy deprimido? Puede ser, sin embargo no hay que confundirlo con la depresión la cual perdura en el tiempo. Ahora siento la tristeza y el dolor, las observo y tengo fe, confianza y seguridad que al dejármelas sentir pásaran. Creo que la depresión va más ligado al no observar aquello que me ocurre, a la no expresión de esta tristeza y dolor; cuando mi cuerpo y  mi sentir se “duelen” necesito la expresión de lo que ocurre, es cuando no es expresado cuando esa tristeza y dolor se transforman en rabia e ira hacía mí y hacía los demás, principalmente hacía mi mismo, transformándolo en una agresión contra nuestro propio cuerpo ocasionando enfermedades como la fibromialgia, la depresión o incluso el cáncer.

Sin embargo expresar esto que nos pasa no es nada fácil, conlleva traspasar las barreras de manifestar nuestras emociones mal llamadas “negativas” donde colocamos el miedo, la ira, la rabia o la tristeza; conlleva además “romper” nuestra imagen o lo que llamamos nuestro “ego” para enfundarnos en el traje de nuestro “ser” algo que es más profundo, algo que ocultamos de nuestras profundidades del ser para no ser heridos y que pasa por mostrar nuestra vulnerabilidad, de ser totalmente capaces de enseñarla; por ello nuestro “ego” intentará defenderse para no sentir ese dolor o tristeza y de esta forma poder sostener los pilares de esa falsa “imagen” de nosotros mismos, donde ya nos hemos identificado totalmente sin poder ver más allá y sin poder ver que esa tristeza y depresión también son partes de nosotros y de que también están ahí por algo, que algo nos tienen que decir y que en la mayoría de los casos es…. párate, párate y siente.

Es cuando nos dejamos llevar por este ego cuando no nos queremos enterar de lo que realmente está ocurriendo ya se ha vuelto neuroticamente funcional a lo que una sociedad neurótica le reclama.

Una terapia integradora entonces es el mejor punto de partida pues atiende a lo que emocionalmente está pasando ¿qué estoy sintiendo? ¿que me está ocurriendo? ¿de dónde viene esto que me está pasando? ¿cómo vivo esto que me está pasando? y a la vez desde el cuerpo y con la bioenergética fomentar la apertura, expresión e integración de lo que me está ocurriendo en este momento de mi vida, pues no nos olvidemos que somos mente, corazón y cuerpo y esto queramos o no es inseparable.

Santi Calvo

Terapeuta Gestalt, miembro titular de la A.E.T.G.

Terapeuta psico-corporal Clínico Integrativo I.P.E.T.G. (Alicante)